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Investigación Histórica realizada por Lcda. Narvis Bracamonte.
I ACTO
1ra. Escena
En Macuto 4 de junio de 1797.
En la escena el salón de recibo de la casa de JM España, esta sentada en una mecedora su esposa, doña Joaquina Sánchez
esta bordando la primera bandera de Venezuela, diseñada por Gual y España
Tararea la “Canción Americana”.
(Entra JM España, se sienta preocupado. Enciende una lámpara de vela.)
(Joaquina deja de coser y lo observa.)
JM ESPAÑA: ¿No vino nadie?
JOAQUINA: No, ¿esperas a alguien?
JM ESPAÑA: Si, debe venir por ahí Manuel y otros amigos.
JOAQUINA: Todo esta listo. Ya los esclavos están preparados, sólo esperan la orden.
JM ESPAÑA: Presiento algo extraño. Demasiada gente sabe de la fuga de Pirconell y sus amigos.
JOAQUINA: (Asombrada) Ya escaparon. ¿Quienes?
JM ESPAÑA: No levantes la voz, (en susurro) Campomanes, Andrés y Manzanares.
JOAQUINA: ¿Para donde van a ir? ¿alguna isla?… Pero seguimos con los planes.
JM ESPAÑA: Claro, nada ha cambiado, ellos buscaran aliados de afuera.
(Tocan con fuerza la puerta. La pareja se asusta, no sabe que hacer.)
JM ESPAÑA: (Se sobresalta, esta muy nervioso) ¿Quien es? (Disimulando) ¿Qué desea? (Joaquina lo tranquiliza)
GUAL: Soy yo, José María. Abre rápido.
JOAQUINA: (Abre la puerta. Entra Manuel Gual y Pirconell) ¡Señores!
JM ESPAÑA: ¿Qué hacen aquí? Los pueden seguir. (muy asustado)
GUAL: (respiración acelerada) Tranquilo todas la medidas fueron tomadas. Necesitamos descansar. Juan Bautista esperará
por un barco que vaya a Curacao.
(Joaquina los abraza, todos se abrazan)
JOAQUINA: (Tranquila) ¿Quieren café? Claro que quieren, que pregunta tonta.
PIRCONELL: (Casi llorando) Un poco de agua, por favor. (Sale Joaquina)
JM ESPAÑA: (Asustadisimo) ¿Qué sucedió?
(Joaquina trae el agua)
PIRCONELL: (Angustiado, toma agua)) Todo iba bien como estaba planeado. Solo que mi escondite falló. A José Rusiñol se
le complicó la situación. No apareció nadie en el momento de mi llegada. Nos separamos. Busque a Manuel y el recomendó venir
aquí por un camino poco transitado.
GUAL: (Se sienta a descansar) Tu sabes, los caminos verdes. Nadie pensará que estamos aquí.
PIRCONELL: (angustiado) Recuerdo que todo esto comenzó hace más de un año, cuando un día de San Blas nos reunimos Sebastián
Andrés, Cortes Campomanes y José Lax, pretendíamos sustituir la monarquía española y establecer la República. Nos descubrieron,
nos apresaron y condenaron a la horca. (Pausa) (Mas tranquilo) Pensé que estaba listo, que había llegado mi hora, pero no,
aquí estoy y ahora es que tengo fuerzas para seguir luchando. Después, cambiaron la sentencia para cadena perpetua y nos trajeron
a La Guaira, antes estuvimos en diferentes castillos, presos.
JM ESPAÑA: (Esta asustado, habla bajo) Es ahí donde nos conocemos. Tengo la oportunidad como Regidor de Macuto de entrar
en las prisiones y así preparamos la fuga, ya casi lo logramos.
GUAL: (Recuperado se levanta) Y pudimos compartir nuestros ideales republicanos, inspirados en los derechos del hombre,
la igualdad, la libertad, la propiedad y la seguridad. Estamos comprometidos criollos, pardos, negros y algunos españoles
disidentes.
PIRCONELL: (Recuperado) Como yo. Y estoy orgulloso de estar luchando junto con ustedes para salir de éste despotismo.
El mundo ha cambiado, los filósofos franceses critican las instituciones sociales, políticas y religiosas, la inquisición
inhibe el libre pensamiento del hombre. Las ideas europeas son instrumentos de reforma. (Sale Joaquina)
JM ESPAÑA: (Animado) Es muy importante luchar por la abolición del tributo índio y de la esclavitud. Todos somos hombres
libres. Nacemos libres y morimos libres.
(Entra Joaquina con café recién hecho, sirve)
GUAL: La nobleza criolla tiene una actitud contraria al movimiento, sienten que sus interés y bienes pueden ser perjudicados.
JM ESPAÑA: Le ofrecieron al Rey de España sus personas y sus bienes, para formar una compañía armada para defender al
régimen. (Sale Joaquina)
PIRCONELL: No veo la hora de estar fuera de peligro para pensar con tranquilidad. Saldré pronto rumbo al Caribe.
GUAL: Debes tener mucho cuidado, ya planearemos un disfraz para tí.
JM ESPAÑA: Como te gustan estas cosas, burlar al enemigo te apasiona.
(Entra Joaquina con una flores y las coloca en un florero
JOAQUINA: ya vieron como quedo la bandera, (se las muestra) pronto la podremos izar con orgullo y sin miedo. (Picornell
juega con la bandera). Estoy preparando una cena que jamás van a olvidar. Ya casi esta lista, les avisare. (Sale y regresa)
JM ESPAÑA: Tu diseño Manuel, la bandera es una realidad. Cada color simboliza una de las provincias de Venezuela que vamos
a independizar. Caracas, Maracaibo, Cumaná y Guayana, las cuatro estrellas representan los derechos inalienables del hombre:
libertad, igualdad, propiedad y seguridad, el sol radiante simboliza la sabiduría que debe de reinar en la mente de todo republicano
para poder actuar con equidad y justicia. El sol nos ilumina a todos por igual.
JOAQUINA: (Habla bajito) Esta mañana en compañía de Rufina al dirigirme a la misa, aprovechamos de repartir el manifiesto
de los derechos del hombre y del ciudadano a los interesados, el resto lo entregará Isabel Gómez. Todos ya a esta hora están
alerta y esperando para dar el golpe. Con permiso. (Sale)
PIRCONELL: Este es el documento fundamental de la revolución francesa. Estoy preocupado. Debemos reclutar pardos y blancos
pobres. Los negros y los indios ya están de nuestro lado.
GUAL: Debemos conversar con ellos para contarles el ejemplo de Haiti, sobre la feroz revuelta de esclavos negros que tomaron
valor de la Revolución Francesa, ellos habían sido la colonia más productiva del Nuevo Mundo. Su revolución fue social, lucharon
por la libertad y la igualdad. A allí surge el Manifiesto a los habitantes libres de América Española, nuestra Canción Americana
y la Carmañola.
JM ESPAÑA: Debemos ser cautelosos, los realistas tienen muchas armas y el poder.
GUAL: Hace poco, en el año 1795 en Coro se sublevo un grupo de negros, que al escuchar las conversaciones de sus amos
percibieron el éxito de la Revolución Francesa y se sintieron motivados a luchar por su libertad. José Leonardo Chirino y
un grupo de hombres aprovecharon una fiesta en la Hacienda Macanillas y al estar los dueños embriagados, la tomaron promulgando
“La Ley de los franceses”. Pasaron a otras haciendas saqueándolas y asesinando a los dueños, los realistas
enviaron tropas y en la lucha mueren 25 negros y quedan heridos 24, Leonardo Chirino huye a las serranías. A los tres meses
lo apresaron y es ahorcado, sus manos las colocaron a la entrada de Coro como escarmiento. Pero es el ejemplo de un zambo
que quiso la libertad para que todos seamos iguales. Debemos estar bien preparados y tener presente ese ejemplo de lucha.
JM ESPAÑA: (Asqueado) ¿Lo descuartizaron?… que muerte tan cruel. Me asusta que nos detengan son capaces de hacernos
torturas terribles.
PIRCONELL: No piense en eso, vamos a triunfar. Yo debo convencer a los franceses para que nos apoyen con nuestra revolución.
Siento a Venezuela como mía. Me da tristeza tener que partir. En España deje mis libros, entre ellos tengo: Newton, Locke,
Adan Smith, Descates, Montesquie, Voltaire, Diderot, Rousseau y Condillac. Esos son mis tesoros, los dejo en buenas manos.
Algun día los buscare.
GUAL: Rousseau dice: “Nunca he creído que la libertad del hombre consista en poder hacer lo que se quiere, sino
en no tener que hacer lo que no quiere”. Nosotros estamos hartos de hacer lo que no queremos. ¡Basta!
JM ESPAÑA: Joaquina! (ella aparece) ¿Dónde esta Rafael? Por favor dile que venga.
JOAQUINA: Después que trajo el café no lo he visto, ya lo busco y te lo envió. (Sale)
GUAL: Lo vas a enviar a ver que le paso con Rusiñol.
JM ESPAÑA: Si ya son las seis y no ha llegado. Me preocupa.
JOAQUINA: (Entra) Nadie lo ha visto, parece que salió. ¿Qué extraño?… ¿verdad?
PICORNELL: (Desconfiado) ¿Ese esclavo es de plena confianza?
JM ESPAÑA: Si, por supuesto, no es esclavo, hace tiempo esta libre, nació acá, se crió como nosotros, es de la familia.
Así como Rufina y la bella Margarita, que es como nuestra hija. (Joaquina acaricia a JM))
GUAL: Esos libros y esta ansiedad me hace recordar que al comienzo de esta década nos reuníamos río arriba, pasábamos
los domingos allí conversando y reflexionando sobre la Revolución Francesa y discutíamos las posibilidades de realizar una
revolución aquí. Miren ustedes, aquí estamos próximos a alcanzar la libertad. Por esa misma época decido retirarme del ejercito,
era Capitán del Batallón de Veteranos de Caracas, consciente de mis ideales progresistas, de justicia, paz y libertad. Me
fui a vivir en la hacienda de Santa Lucia. Que mejor lugar para preparar el plan de emancipación y reflexionar sobre los principios
fundamentales de los Derechos del Hombre.
PIRCONELL: Antes de mi partida debemos redactar un discurso, hacer las propuestas básicas para la Constitución, reproducir
las canciones patrióticas y republicanas “Canción Americana” y “La Carmañola”.
GUAL: Ya los Derechos del Hombre están redactados y divulgados, es necesario ganar gente para el movimiento. Ya empecé
a recoger dinero entre los amigos que apoyan la lucha independentista.
JM ESPAÑA: Yo puedo conseguir la licencia para la embarcación que lleve a Picornell, allí saldrá camuflado. Aprovechemos
mi cargo (se burla) de teniente de justicia mayor de Macuto. No tendremos problemas.
JOAQUINA: (Entra) De que se estan riendo, vamos a cenar que la comida se enfría.
(Todos salen)
2da. Escena
En el mismo espacio están reunidos España y Joaquina.. 14 de Julio de 1797.
JM ESPAÑA: Estamos próximos a llevar a cabo nuestros planes. Manuel Gual como Comandante en Jefe del Ejercito Revolucionario
del Pueblo Americano de la Provincia de Caracas se te ha encargado elaborar el Plan de Acción para tomar los cuarteles y
otros sitios importantes como Caracas y otras ciudades de la Provincia. Aquí están las instrucciones militares (entrega unos
papeles) , eso se deberá ejecutar en caso de ser delatado el movimiento
JOAQUINA:: Gual propusó fuera en la primavera de 1798, pero todos opinaron y decidieron fuera el 16 de Julio para aprovechar
la festividad de la Virgen del Carmen.. Es importante tener presente que nuestro objetivo es la libertad y debemos estar siempre
alerta. (
ESPAÑA: (ordenando sus papeles) Muy bien Narciso del Valle debe dirigirse al Puente San Juan de Dios acompañado de soldados
armados. Rusiñol con otro centenar de soldados deberá apoderarse del Castillo El Cumbre, donde recibirá refuerzos para poder
atacar la Alcabala de Caracas y apoderarse del almacén de pólvora. Mientras José María con sus esclavos libres de las haciendas
del litoral avanzarán hacia Caracas a apoyar a Rusiñol. También subirán de la parte oeste del litoral Lorenzo Acosta con
sus esclavos libres. Todo esta listo.
(Entra apresurado Gual)
GUAL: (Alterado) Jose María estamos en peligro.
JM ESPAÑA: ¿Qué sucede? Habla por favor.
GUAL: (Muy asustado) En Caracas el Señor Montesinos ha cometido una imprudencia y que la conspiración ha sido descubierta.
Dice que debemos huir, nos están buscando y ya viene.
JOAQUINA: José María ¿que vamos hacer?
JM ESPAÑA: Joaquina te quedas aqui, no me has visto, ya te avisare donde estoy. Cuídate y cuida muy bien a los niños.
Avisa a tu familia para que te apoye. Cuidate mi niña Joaquina. (Le besa la frente)
ESPAÑA: ¿Que paso? Como suceden esas cosas…
GUAL: (Desesperado) La gente en Caracas esta muy asustada, a Montesinos ya lo apresaron… trato de convencer
al barbero Chirino, que es Oficial de la milicia de… (trata de recordar) de los Pardos, quería que le facilitará
el acceso a la armería del cuartel el día 16. Vamos a apurarnos que ya vienen para acá, y lo peor es que un escuadrón salió
para la hacienda de Santa Lucia. Debemos apurarnos que si nos agarran siempre me sentire culpable.
JOAQUINA: ¿qué hago? José María ¿qué busco?… José María… (lo besa) adiós (llorando)
GUAL: En la Hacienda están todos los planes, estamos perdidos. Nos traicionaron…
(Todos salen)
3ra. . Escena
Marzo de 1798. (Joaquina se esta peinando, saca y lee una carta) (Rompe cuarta pared se dirige al publico)
JOAQUINA: (Alegre) José María esta en Curacao preparando su regreso. Me cuenta la odisea de su fuga. Cuando llegaron al
muelle para embarcar, Gual se monta y él no estaba seguro, ademas nuestro hijo mayor iba con su padre,no tenían dinero, Gual
los convenció, tenía seiscientos pesos y eso alcanzaría para todos. Al llegar a Curacao el capitán del barco Ojeda se negó
a cobrarles y se hospedaron en la casa de Fernando Piar.
Tener esta carta es un peligro, debo quemarla. Pero es lo único que tengo de José María desde hace mucho, su olor esta
impregnado. Sueño con mi amor. Debo tener cuidado recuerdo lo que paso con Gual que por guardar todo se descubrió hasta el
más mínimo detalle de la conspiración. Un ser humano no puede vivir en este yugo, mintiendo y aparentando. (se burla) Están
dando recompensa setecientos pesos por la captura de Manuel Gual, quinientos por la de José María, trescientos por la de Arrambile,
como también otros dos soldados.
Me quiero tomar un jugo (se levanta)
JOAQUINA: Margarita ¿donde estas?, que sería de mi sin Rufina y Margarita, mis hijos están seguros con ellas. Debe estar
lejos no me escucha. (Continua leyendo)
Me cuenta que el Capitán Carbonell envió una goleta a buscarlos y cuando llegaron al muelle una grupo de jóvenes los apedrearon.
Las autoridades de la isla se negaron a entregarlos. Allá se encontraron con Pirconell. Estan organizando una nueva tentativa
para liberar a Venezuela. Picornell mando a imprimir 8.000 ejemplares de la canción Americana y más de 2000 folletos de los
derechos del hombre. Ya están siendo introducidas clandestinamente.
(Saca de un caja la bandera, la acaricia, canta)
4ta. Escena
Febrero 1799
(Entra apurado al salón JM ESPAÑA, viene vestido de pordiosero)
JM ESPAÑA: Joaquina ¿esta aquí? … No hay nadie en casa. (Destapa una botella y toma un trago)
JOAQUINA: (Entra) José María mi amor. (Lo abrazo y se besan) estas barbudo y sucio. Ahora eres un mendigo (se burla).
Te prepare un baño.
JM ESPAÑA: No te vayas de mi lado, cuanto te extrañe, te necesito y tengo que irme, me están buscando. Necesitaba verte.
Te amo y siempre pienso en ti.
JOAQUINA: Espera te esconderemos, descansa, come y fortalece el espíritu que la lucha sigue.
JM ESPAÑA: ¿Y los niños? Quiero verlos…
JOAQUINA: Ahora no, es peligroso, poco a poco. Nadie debe saber nada. Por tu bien José María.
JM ESPAÑA: ¿Dónde me esconderé? Tengo algo pensado (pausa) … construir un nicho detrás de la puerta, en el zaguán.
JOAQUINA: Esta bien mañana decidimos. Ahora vamos a descansar, los niños están jugando en el patio, ya van a entrar a
cenar y luego a dormir.
JM ESPAÑA: Vamos a verlos, quiero darles un beso.
JOAQUINA: Mejor mañana, te llevare comida a la habitación, mientras tu te bañas y luego a dormir. (Le dice un secreto,
con picardia) te voy a dar mucho cariño. (Lo besa)
JM ESPAÑA: Te amo…
JOAQUINA: Que feliz me hace, estas aquí, gracias por existir amor mío.
JM ESPAÑA: Que será de Rafael, necesito hablar con él. Quizas él nos pueda ayudar.
JOAQUINA: Ya enviare a Rufina a buscarlo. (Salen)
Telón breve.
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II ACTO
(En la carcel 1808. Casa de Misericordia. Se acerca la hora de salir de prisión) (Espacio vacio, solo una silla, ambiente
con humo y efectos de luces)
JOAQUINA: Tengo tantos años aqui, pero sigo aferrada a los recuerdos. Esta desgracia comenzó en abril de 1799 cuando tomó
posesión el Gobernador don Manuel Guevara Vasconcelos, un degenerado que después de las fiestas populares para inaugurar el
nuevo gobierno llevó a la horca a varios de nuestros patriotas. El pueblo estaba aterrado. En casa, José María estaba escondido,
vivíamos días de angustia, pero a su vez estabamos contentos porque él estaba con nosotros. El pueblo guaireño valeroso y
amante de la libertad permanecía silencioso, esquivo y muy desconfiado. Para finales del mes de abril todo estaba preparado,
una vez más, lo que faltaba era un líder que estuviese en contacto con el pueblo y ese era Rafael, así que Rufina fue a buscarle
y una mañana se presentó Rafael.
(Rafael en off)
RAFAEL: Mi señora Joaquina, ¿cómo esta su merced?… ¿y don José María?
JOAQUINA: Bien, muy bien.
RAFAEL: Señora antes de llegar me encontré con don Jerónimo Pimentel, ¿quiere saber para que vengo a su casa?
JOAQUINA: No te preocupes todo esta bien. Se acerca el momento de la independencia. Rafael te llame porque quiero saber
si podrías esconder a José María en caso de que viniera por acá.
RAFAEL: Si mi ama, por el don soy capaz de cualquier cosa.
JOAQUINA: Necesito que reúnas a un grupo de tu gente para apoderarnos del Castillo del Zamuro, allí esta la artillería,
las armas y los repuestos de las municiones,
RAFAEL: Yo si lo ejecutare, vendremos todos, pero bajo la dirección de don José María.
JOAQUINA: Muy bien, ve reuniendo la gente, que tu amo vendrá pronto. (Sale de la conversación)
JOAQUINA: Había tal sinceridad en sus palabras, que José María salió del escondite y se presentó ante Rafael tendiéndole
los brazos, se abrazaron y lloraron juntos. Recuerdo que Rafael le pidió la bendición y mi amor le dijo: Dios te haga bueno.
RAFAEL: (Se defiende) Ud. me trata como si yo los hubiese traicionado y no fue así, eso cuenta la historia, pero nadie
pensó en mi, en las torturas que esos malditos me hicieron y en el miedo ligado con dolor que no fui capaz de soportar, no
quise traicionar a mi amo, pero el hombre tiene un limite, no podía vivir con tanto dolor. Me arrepiento porque el traicionado
fui yo. Después que me hicieron confesar, me humillaron y me destruyeron. Me lo merecía por mi falta de fortaleza y voluntad.
JOAQUINA: Tienes razón somos seres humanos con mucho miedo.
JOAQUINA: Rafael, desapareció… Lo imagine. (Pausa) Al poco tiempo llegó a casa don José Vásquez y Téllez el
comandante de la Justicia Mayor, en nombre del Gobernador pidió que abriera la puerta, a José María no le dio tiempo de esconderse
en el nicho, recogió algunos papeles y salió por el fondo de la casa. Abrí la puerta con gran serenidad, me apartaron a un
lado y comenzaron a registrar. Arcas, baúles, cajones y cuanto traste se conseguían; me interrogó, me preguntó por José María,
por don Manuel Gual y por mi hermano Domingo, yo continuaba con mi negativa, no se nada. De pronto me preguntó por Rafael.
Me inquiete, dije: nada, no se nada de él. Hace tiempo que no lo veo. (Pausa). Me di cuenta que acaba de cometer mi primer
error. Comenzó otra vez el calvario, José María tuvo que escapar. Al rato volvió Vásquez y Téllez, ahora insistía en que José
María estaba escondido en la casa, me di cuenta que Rafael había confesado todo. El realista me preguntó con malicia ¿y por
qué esta Ud. embarazada?, yo le dije llena de ironía ¿Y acaso no hay en el mundo otro hombre que España?, no sabía como de
mis labios habían surgido esas palabras, negar que este hijo era de José María, fue muy fuerte. Me amenazaron con llevarme
a Caracas. Llame a todos en privado, a Margarita, Isidra, Josefa y les dije: “Viva el pueblo soberano”,
no lo olviden. Tengan preparados los machetes, las picas y las lanzas. El escritorio de José María estaba todo revuelto,
los libros rodaban por el piso, comencé a recogerlo todo, estaba sola, abrí con sigilo la ventana y me atreví a mirar la callejón,
allí estaban los guardias. Estaba atada de manos, como avisar a la gente, donde estaba José María. Tener paciencia era lo
único que me quedaba. Al poco tiempo volvieron a ponerme presa, di de comer a los niños, acosté en la cunita al mas pequeño,
solo tenía 3 años, le pedí a Rufina y Margarita que se encargaran de los niños, mis ocho hijos sin sus padres, que dolor mas
profundo. Como no odiar a esos realistas inhumanos. Cuando iba calle abajo prisionera, voltee la cabeza y vi que Margarita
y Rufina corrían mi misma suerte.
Me llevaron a un salón solitario, lo recuerdo frio, oscuro, olia a humo, dormí un instante estaba tan fatigada, creí escuchar
a Margarita cantar la Canción Americana, la cante bajito. Este monólogo constante me ha ayudado a sobrellevar esta soledad,
en momentos me angustiaba, casi no podía respirar, quería saber de José María y los niños con quien estarán. ¿Estoy presa?
Si, me sorprendía con esa palabra ¿presa? ¿quién nos delató? No quería creer que había sido Rafael, no puede ser, él es nuestro
amigo... (Pausa larga)
De pronto sin avisar nada, un día entró un oficial y me dijo: Señora, prepárese a seguir el viaje a Caracas …
las autoridades la reclaman para que haga unas declaraciones. Las mulas estaban listas, me ayudaron a montarme en la bestia
y salí custodiada por la tropa. Mi compañía era mi pequeño hijo, dulce carga y consuelo. Fueron cinco horas hasta llegar
a la Puerta de Caracas. Al llegar me interrogaron hasta el cansancio. Me llevaron a la Casa de Misericordia…
En esta casa recluyen “a las mujeres impedidas”, durante el día se hilaba, tejía y se desmontaba
algodón, muchas mujeres aca mueren de tuberculosis, la pelusilla de algodón se nos mete por las narices obstruyendo los pulmones.
Hay cuartos destinados a las locas; pobres mujeres que a fuerza de sufrir y pasar trabajos, han perdido la razón, pasan el
día maldiciendo a los gobernantes, a quienes hacen culpables de sus desgracias.
Me preguntaba constantemente por mi bella Margarita y Rufina estarán sufriendo mucho, viene a mi memoria aquella noche
en que todos estábamos reunidos alrededor de la mesa y José María dijo… (en off JM España, Manuel Gual y Margarita)
JM ESPAÑA: El pueblo debe sacudirse del yugo de la esclavitud… queremos la libertad.
GUAL: En eso todos estamos de acuerdo y es lo más importante.
JM ESPAÑA: ¡Viva el pueblo soberano!
JOAQUINA: Como dice la canción. (Canta algunas estrofas)
TODOS: ¡Viva el pueblo soberano! (hacen gesto de bajar la voz. Se ríen)
JM ESPAÑA: ¿Porque no tomamos esta última frase como consigna?
GUAL: Me parece muy bien.
JOAQUINA: En la nueva República todos debemos ser iguales ante la ley. (desaparecen los recuerdos de Joaquina)
JOAQUINA: José Maria… mis fantasmas, gracias a ellos me mantuve firme. Yo admiro y siempre admiraré a José María,
él es el mejor hombre, él libertó a sus esclavos, nos decía: yo no puedo predicar la libertad y mantener esclavos a mi servicio…
pasaron a ser peones que recogían las cosechas, limpiaban las tierras y sembraban las semillas (llora) cuanto siento no estar
con mi amor, extraño su dulzura.
Recién llegada a este lugar un día se apareció la directora del penal, Juana Yánez, me informó que por haber querido
levantar al pueblo de La Guaira contra el gobierno de su Majestad, me consideraban una presa peligrosa, por ende le habían
ordenado tenerme incomunicada hasta nueva orden… quede perpleja. Me acosté a pensar o mejor a olvidar. Me ilusione
con la idea que los amigos de José María, los conjurados que aun estaban libres podrían hacer algo para darnos libertad. La
esperanza… habían pasado 5 días o una semana de mi llegada, estaba dormida, me despertó el tambor mayor …
un hombre hablaba… ¿qué será?… no lograba escuchar. Una ráfaga de angustia me dominó y todo mi cuerpo
temblaba. Estaban pregonando la muerte de un reo. Al fin pude escuchar al dejar de sonar el tambor y escuche: “Los
señores Presidente, Regente y Oidores de esta Real Audiencia, en consecuencia, confirmación y ejecución de las providencias
dadas contra José María España, Reo de alta traición…”
Grité, lloré hasta perder el conocimiento. Le cortaron la cabeza y lo descuartizaron, su cabeza la metieron en una jaula
para exhibirla en el Puerto de La Guaira y el resto del cuerpo fue colocado en varias parte de la ciudad y su alrededores,
como forma de escarmiento. Al entrar la esclava con la comida y verme en el piso pensó que había muerto e imagino que salió
pidiendo auxilio. Si estaba como muerta de espíritu. Estaba decidida a no hablar, ni a sonreir, ni a tomar interés por nada.
Para mi José María no estaba muerto, sino inmortalizado. Sentí que la vida se me iba. Otra vez vino la directora del penal
se acerco a la cama y me dijo: usted ha abortado un niño, señora y necesita tranquilidad, esta ud. muy débil, perdió mucha
sangre. Me repetía en mi interior ¡El hijo póstumo de José María! El hijo por el cual el pueblo hipócrita de La Guaira me
mandó a enjuiciar por adultera. No creo en nada.
JM ESPAÑA: (en off) Si es niña se llamará Libertad. JOAQUINA: (Grita) La niña Libertad ha muerto en prisión. (Pausa larga)
Como pude negar que este hijo es de José María, este era el hijo amado de su dolor, de sus rebeldías, de su corazón…
Me han dado demasiado tiempo para odiar… necesito recordar los bellos momentos…
JOAQUINA: Recuerdo que un día de agosto de 1799 una mañana caminaba por la habitación siguiendo recomendaciones del médico
y vino a visitarme un abogado que me leyó la sentencia de juez. Pues eran ocho años de cárcel, separación de mis hijos y la
confiscación de mis bienes, todo esto por defender a mi marido. Firmé y comencé a envejecer. Me permitieron un abogado defensor
que me visitaba y daba aliciente. Un día me dijo: “Alguno tiene que comenzar, que dar el ejemplo, y ustedes lo han
dado…” luego se calló, temeroso de ser escuchado. Siempre la primera pregunta al abogado era: ¿y mis hijos?
Él con paciencia me contaba sobre ellos, me decía: los mayores están en la casa de doña Joaquina España de Canibens, aquí
en Caracas, están siguiendo estudios universitarios. Que orgullosa me sentía. Los más pequeños estaban bajo el cuidado de
doña Manuela España de Adán. Eso me tranquilizaba que mis cuñadas estaban dando la cara por sus sobrinos. En esos momentos
quería adelantar el tiempo y salir, necesitaba verlos, tocarlos, amarlos… Aunque las piernas me responden poco,
me cuesta caminar. Paso días y noche sin pararme, me faltan fuerzas. La falta de cuidados y de medicinas, la humedad del calabozo
donde he permanecido por años han comenzado a paralizar mis piernas. Pasado los meses me entere que al pobre Manuel lo habían
envenenado en la Isla de Trinidad. Cuanta perdida humana.
Me repetía hasta el cansancio: Piensa en el pasado Joaquina Sánchez, es la única manera de alejar el tormento de la vida
en prisión. Picornell ¿donde estará? Que energia fuerte la de ese hombre, luchador, guerrero y muy culto, aprendi tanto en
los días que estuvo en casa… Luego todo paso como un torbellino y han pasado días, mes interminables, años enteros
de suplicio. A veces pierdo toda esperanza de volver a verlos, quisiera que Dios me llevará al lado de José María, pero antes
necesito ver a mis hijos: Bernardino, Germana, Valentina, Francisca, José María, Prudencio, Cosme y José Asunción. Cuando
salga no los reconoceré, a pasado tanto tiempo, lo que siempre he tratado de evitar es que el odio se apodere de mi corazón,
he preferido vivir de los recuerdos hermosos. Algún día ellos pagaran por todo esto que nos están haciendo.
He ido perdiendo el animo y la salud, la falta de aire, de sol, de ejercicios, de vida, estoy pálida, cansada de estar
echada sobre el camastro. Solo me toca esperar, sacar fuerza de donde no hay para aguantar, falta poco dice el abogado…
(Comienza a rezar) Apagón
III ACTO
16 de julio de 1811. (En una ventana colonial)
JOAQUINA: (Regando unas matas, utiliza bastón) Hoy es un día especial, han pasado catorce años desde el intento de la
conspiración y tres años desde que salí de la cárcel. Acabamos de firmar el Acta de la Independencia. Hace poco el 5, aun
no lo puedo creer.
(Se sienta en una mecedora) Son tantos los recuerdos, todavía tengo fijo en mi memoria el día de la libertad, camine por
un pasillo oscuro, al final una luz, luz natural, no podía correr pero mi corazón estaba volando, al fin pude salir a la
calle, sentí que me faltaban las fuerzas, que iba a caer desmayada y allí estaban mis hijos para sostenerme. El más pequeño
ya tenía once años, me dijo: mamita, abrázame. Le pregunte a José Asunción , quien era él, los abrace, los acaricie, los bese
hasta el cansancio y como para dar amor no hay tiempo, fue eterno, cada segundo era poco para amarnos. Cuando ví a José María
no pude dejar de llorar, era igualito a su papá. Cuando me abrazó me sentía en los brazos de su padre. Las niñas todas hermosas
y muy bien educadas, que suerte tener familia y amigos. Tengo nietos, con estos cabellos blanco me siento la abuela mas feliz
del mundo. Me gustaba o gusta asomarme en la ventana a ver la gente pasar por la calle. Pasamos ocho días juntos, ocho días
donde había vuelto a sonreir, recibí las atenciones de mis hijas, los besos de los varones, sus caricias, después de la pesadilla,
un sueño maravilloso, no quería despertar, pero la realidad era otra, debía partir y volver a separarnos.
Me exigieron que me fuera a Cumana, yo quería quedarme con alguna de mis hijas ya casadas. Pero no, ni siquiera permitieron
que los más jóvenes terminaran sus carreras universitarias en Caracas. Nos marchamos. Los varones menores, la niña y yo.
Ya Germana y Valentina se habían casado, Francisca ha sido mi mano derecha, me ayuda en todo, se esmera en atenciones,
ella se ha acostumbrado a escucharme rumiar mis recuerdos… Germana me ha dado a una indiecita Tabai para que la
eduque como a Margarita y me acompañe…
Supe que Margarita se caso y tiene su familia por Barlovento, no pude verla más, tenía que marcharme y no quería, mis
hijas me estrechaban las manos y no queríamos soltarnos. Me encamine estaba muy pálida, en cada arruga de mi ser se imprimió
mi sufrimiento, mis pasos eran inseguros, tenía todavía las piernas débiles, hice un gran esfuerzo queria lucir elegante,
altiva, al salir de la casa de mis hijas, un tanto orgullosa… Nos montamos en las mulas que nos llevarían a La Guaira,
por todo el camino me repetía: el día esta cerca. Una vez embarcados vi como nos alejábamos de la costa y me decía a mi misma:
Despertar… tienen que despertar… El pueblo debe ser libre… llegará el día anhelado como una
aurora de felicidad.
Al llegar, me gusto la casa que nos destinaron quedaba al frente del río Manzanares. Todos nos fuimos adaptando, pero
yo vivía en la monotonía, triste y solitaria, me gusta tejer, también me gusta conversar con José María, Francisca se preocupaba,
yo la tranquilizaba, le decía: estoy bien, es que me hace mucha falta. El siempre esta conmigo.
Un día me entere que en Caracas se escuchaba que la independencia estaba cerca y planee todo para irme a escondidas a
Caracas, llegue y ahora estoy aquí celebrando… Me dijeron que Picornel anda por ahi, luchando por la libertad.
(Afuera se escuchan gritos de alegría, parece una fiesta popular. Joaquina llama a sus hijos y sale a la calle) (Aparece
Josë María hijo)
JOAQUINA: (Grita al salir). Somos libres. Libres…
JOSE MARIA: Mamá calmate que te hace daño.
JOAQUINA: Estoy disfrutando de la nueva y excelente noticia, mi corazón que ha sufrido tanto y al fin obtiene su recompensa.
JOSE MARIA: (casi llorando) Ya se ha realizado el ideal de papá. ¡Viva! Venezuela libre.
JOAQUINA: Allá viene… Que maravilla, es un sueño el general Francisco de Miranda, marcha a la cabeza de las
tropes, José María busca la bandera de Gual . (Sale José María)
JOSE MARIA: Aquí esta. Que orgullosos deben estar papa y el tío Manuel.
JOAQUINA: (Llorando) Pensé que jamás vería ondear la bandera en libertad… allí vienen, se acercan.
(Miranda se acerca y le entrega José María una bandera tricolor)
MIRANDA: Vamos todos a la Plaza Mayor. Debemos rendir honores a José María España, debemos izar estas banderas frente
al árbol donde fue sacrificado este gran hombre.
(José María esta muy alegres, muy emocionados) (Joaquina llora de alegría) (Se hace un silencio y de pronto se escucha)
MIRANDA: ¡Viva la libertad! ¡Viva José María España! (Redoble de tambores)
JOAQUINA: Me repito una y otra vez ¡José María no has muerto!… esta aquí en las sonrisas de tus hijos, en
tus nietos… estas aquí… entre tu pueblo… con la bandera de la libertad…
(Finaliza Joaquina, José Maria (hijo) y Miranda. La luz va bajando poco a poco) (Campanas de gloria y triunfo)
cactu@cantv.net
8ta. Revisión
narvis bracamonte
Marzo, 2004
Bibliografia
Mujeres de la Independencia
Carmen Clemente Travieso
http://www.venezuelatuya.com
Frank Rodriguez
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